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Informe Mensual Económico Financiero N° 337 – Marzo de 2018

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SITUACIÓN INTERNACIONAL Y NACIONAL

1.

La onda expansiva en los mercados financieros de las economías desarrolladas, en

particular en Estados Unidos, fue puesta a prueba en los primeros días de febrero,

con una fuerte caída en los precios de las acciones (el índice S&P sufrió bajas de

9,6% entre el 29/1 y el 9/2) y un aumento en el rendimiento de los bonos del Tesoro,

que cerró febrero en 2,86%.

La prima de riesgo aumentó, correlativamente a un aumento de la aversión al riesgo

(el índice EMBIG diversificado subió de 260 a 290 puntos básicos); las economías

emergentes sufrieron salidas de capitales durante los primeros quince días del mes

(alrededor de 3,5 miles de millones de dólares, luego revertido en un 50% en el resto

del mes). En el caso de Latinoamérica, el riesgo pasó de 327 el 2/2 a 367 el 9/2,

para estabilizarse en 3,50 la última parte del mes.

Hacia fin de febrero, la turbulencia tendía a desaparecer. En balance, el S&P cayó

4% en el mes entre puntas (pero con un sendero donde se alternaron subas y bajas

con volatilidad); el movimiento de capitales hacia economías emergentes resultaba

neutro, con una recuperación en la última semana, como fue señalado en el párrafo

precedente.

La explicación de la turbulencia se centró en el desempeño de la economía

estadounidense. Por un lado, una tasa de inflación en enero e indicadores del

mercado de trabajo más altos a los esperados hacían presumir una mayor dosis de

suba de tasa de interés por parte de la Reserva Federal (las declaraciones del

Presidente de la Reserva Federal sobre el ritmo de subas ratifican esta hipótesis).

Por otro lado, la expectativa de una desaceleración del ritmo de crecimiento que

algunos bancos de inversión pronostican para el segundo y tercer trimestre del año.

2.

En rigor, la turbulencia puede tener otras razones más profundas y que quedan en

evidencia con la persistente debilidad del dólar. En términos nominales y frente a la

canasta de monedas de sus socios comerciales, el dólar estaba al 23 de febrero en

uno de sus niveles más bajos desde julio 2015 y acumulaba una baja interanual de

8%. En términos reales, el nivel de febrero también mostraba un descenso interanual

de una magnitud del 9%. La promesa del superdólar con la que inició la presidencia

Donald Trump se va diluyendo en el tiempo.

Estados Unidos tiene una situación típica de déficits gemelos, como puede verse en

el Cuadro 1, lo cual incide negativamente en las expectativas de los agentes

económicos, escépticos de la sustentabilidad en el tiempo de esta situación; y eso

lleva a cambios de portafolios e introduce mayor volatilidad en los mercados.